Asisto, el martes de 19 a 21, a la sesión de Jorge Alemán del Seminario sobre la “Introducción a la Guerra Civil” de Tiqqun.
Su exposición es, como siempre, brillante. Habla de la experiencia de la violencia en la Argentina de los años setenta y, por tanto, de sus dudas en cuanto al paso al acto en el uso de la violencia. También introduce el tema de los sujetos enunciados en el libro, sintiendo molestias por la referencia a los “inmunodeficientes” entre los afectados por la impotencia que surge del Imperio. Dice no estar de acuerdo con el sujeto de la potencia presente en Tiqqun, pues para él el sujeto siempre lo es del síntoma.
Tal vez mi interpretación de la sesión no esté bien ajustada a lo que fue una larga sesión de más de dos horas, con numerosas intervenciones posteriores, incluso con alguna pregunta por mi parte, pero creo centrarme en lo que a mí más me impresionó.
A la salida, saludos con Jorge Alemán, que marcha con su hijo, y cañas con Amador Fernández Savater, Ignacio Castro, los del Grupo Surrealista de Madrid, etc. Muy agradable.

